miércoles, 25 de noviembre de 2009

La importancia de la frase adecuada

Luis se despierta en casa con un tremendo dolor de cabeza. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él.
Luis mira alrededor de la habitación y ve que todo esta en perfecto orden y limpio. El resto de la casa esta igual, coge las aspirinas y ve una nota sobre la mesa:
'-Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te quiero.'
Así que va a la cocina, y como no, ahí estaba el desayuno y el periódico del día, su hijo también esta en la mesa, desayunando. Luis le pregunta:
'Hijo, ¿que pasó ayer por la noche?'
Su hijo le contesta:
' Bien, pues volviste después de las 3 de la madrugada, borracho como una cuba, meado, cagado e insultando a todos, rompiste 3 sillas, le pegaste un puñetazo al cuadro de los abuelos, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado cuando te diste la gran caída contra la puerta del cuarto de baño......'
Confundido, Luis pregunta:
'-¿Y como es que todo esta tan limpio y ordenado, y el desayuno esperándome en la mesa?'
Su hijo le contesta:
'-Ahhh, eso......!! Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, tu gritaste:
¡¡¡QUIETAAAAAAAAAAAA PEDAZO DE PUTA, QUE ESTOY CASADO!!!'

1 comentario:

maria dijo...

La entiendo perfectamente :P